Tú nos dices quién quiere formarse
Qué empresa de tu cartera quiere formación y en qué. Con eso nos basta para empezar; los datos que faltan los pedimos nosotros.
Para gestorías y asesorías laborales
Tus clientes te preguntan por el crédito de formación, y tú ya llevas sus nóminas y sus seguros sociales. El problema es el resto: hay que comunicar los cursos en plazo, guardar la documentación correcta y responder si llega una inspección. Y para eso hay que ser entidad organizadora. La entidad organizadora somos nosotros; tú sigues siendo quien atiende a tu cliente.
Hablemos de cómo encajaría con tu carteraTú llevas la relación con la empresa y nosotros ponemos el expediente. Damos de alta la acción formativa, comunicamos el grupo en plazo, montamos la documentación, controlamos la asistencia y cerramos ante FUNDAE. Tu cliente no cambia de interlocutor: te sigue llamando a ti.
No cambia nada de tu forma de trabajar. Cambia quién se come el papeleo.
Qué empresa de tu cartera quiere formación y en qué. Con eso nos basta para empezar; los datos que faltan los pedimos nosotros.
Alta de cursos, comunicación en plazo a FUNDAE, documentación del expediente y justificación al cierre. De principio a fin, y por escrito.
En el seguro social que presentas cada mes. No tienes que aprender una aplicación nueva ni cambiar tu calendario.
No le vendemos nada por detrás, no le llamamos para ofrecerle otra cosa y no aparecemos en su facturación si no quieres. Lo decimos porque es la pregunta que todo el mundo tiene y casi nadie hace.
Un servicio más que ofrecer a tu cartera sin contratar a nadie y sin aprenderte la normativa. La forma de colaborar la cerramos contigo: cada despacho tiene un volumen y una manera de facturar, y no queremos meterte en un modelo que no te encaja.
Cuéntanos cuántas empresas llevas y te decimos cómo lo haríamos.
Porque no es nuestro cliente, es el tuyo. No le vendemos formación por nuestra cuenta ni le ofrecemos nada que no nos hayas pedido. Esa es la condición con la que trabajamos con asesorías y gestorías, y no tiene letra pequeña.
Poco: los datos de la empresa, qué formación va a hacer, cuándo y quién la imparte. Con eso te decimos si se puede bonificar, cuánto y qué hace falta. Si no sale a cuenta, te lo decimos también.
Soy formador.No soy gestor de formación.Y mucho menos de bonificaciones.Gracias a R&A, pude cerrar la formación para este cliente.Si un curso mío se tiene que caer, que sea por otra cosa, no por la subvención.
Empresas y entidades que ya trabajan con nosotros
Eres la empresa que se forma y quieres aprovechar tu crédito.
Gestión FUNDAE para empresasDas cursos y necesitas quien sea entidad organizadora y lleve el trámite.
Para entidades de formaciónNo. La entidad organizadora somos nosotros, y ahí es donde está la responsabilidad ante FUNDAE. Tú no tienes que registrarte en nada.
Nos dices la empresa, el curso y las fechas. Nosotros hacemos el alta y la comunicación a FUNDAE dentro de plazo, que es lo que más se falla cuando lo lleva alguien que no vive de esto.
Nosotros. Guardamos el expediente completo de cada acción formativa y contestamos los requerimientos. Si te llega algo a ti, nos lo pasas.
Con la documentación de la acción formativa: asistencia, contenidos, costes y la comunicación previa. La preparamos nosotros y te queda archivada; tú solo aplicas la bonificación en el seguro social.
No pasa nada, pero hay que mirarlo antes: el crédito es anual y lo que ya se ha aplicado se descuenta. Lo comprobamos antes de comunicar nada, porque bonificar de más es lo que acaba en devolución.
Depende de cuántas empresas de tu cartera vayan a formarse y de cómo prefieras facturarlo. Te lo damos por escrito antes de que te comprometas a nada, y si no te compensa te lo decimos.
Sí. Trabajamos por detrás y tú decides cómo lo presentas.
No hay problema. Lo habitual es que ya tengan formador y lo que falte sea el expediente.
La comunicación tiene plazos cerrados que dependen de la modalidad. Dinos la fecha de inicio y te decimos hasta cuándo hay margen.
La documentación la preparamos nosotros y la guardamos. Si llega un requerimiento, lo contestamos.
Cuéntanos cuántas empresas llevas y qué te están pidiendo. Te decimos qué se puede bonificar, cómo lo llevaríamos y qué tendrías que hacer tú, que normalmente es poco. Si no te compensa, también te lo decimos.