Calculamos tu crédito
Y te decimos qué se puede bonificar y qué no, antes de que gastes nada.
Gestión FUNDAE para empresas
¿Estás cogiendo los billetes con las dos manos?
Quiero que estudiéis mi casoSi tu empresa cotiza por formación profesional, cada año tiene un crédito para formar a su gente. Usarlo bien exige comunicar los cursos en plazo, guardar la documentación correcta y responder si un día llega una inspección.
Somos entidad organizadora. El trámite con FUNDAE lo hacemos nosotros, entero.
Antes de hablarte de nosotros
Imagina que vas caminando por la calle y aparece un helicóptero, abre una puerta y empiezan a caer billetes de 500 €. No uno ni dos: miles.
¿Con qué mano los cogerías?
Con las dos, claro.
Pues con FUNDAE muchas empresas están haciendo exactamente lo contrario.
El expediente completo: alta de la acción formativa, comunicación del grupo, documentación de participantes, control de asistencia, cierre y la bonificación lista para aplicar en tu boletín de cotización. Tú haces la formación; del papeleo no te enteras.
Y te decimos qué se puede bonificar y qué no, antes de que gastes nada.
Esto es lo que más se falla y lo que no tiene arreglo después. Fuera de plazo, esa formación ya no se bonifica.
Encomienda, asistencias, costes, lo que haga falta. Montado y guardado.
Que es poco, y cuándo. No tienes que acordarte de nada.
Con el expediente montado. No te enteras más que para firmar.
Has encontrado al formador, al consultor o al proveedor con el que de verdad quieres trabajar. Te gusta su formación y quieres hacerla. Preguntas si podéis bonificarla y te responden: «Sí, probablemente, pero nosotros no gestionamos FUNDAE».
¿Por qué tendrías que renunciar a ese proveedor? Elige la formación por su calidad. Elige al formador porque quieres trabajar con él. Y después usa los recursos que tu empresa ya tiene para reducir la inversión cuando se pueda.
De esa parte nos ocupamos nosotros.
Qué hacemos
También. Puede ser el fabricante de una máquina, una licencia, un software o un formador con el que ya trabajas. Estudiamos si esa formación se puede bonificar, cuánto podrías recuperar y qué requisitos tendría que cumplir. Si no compensa, te lo decimos antes de empezar.
Lo que pagas depende de cuántos expedientes lleves y de cuánto bonifiques, así que la cifra exacta te la damos con tus números delante.
Antes de decirte cuánto cuesta, queremos saber algo más importante: si esa formación puede bonificarse y si de verdad te compensa hacerlo.
Habrá ocasiones en las que te digamos que sí. Y otras en las que te digamos que técnicamente podríamos, pero que económicamente no te sale a cuenta.
Eso también es hacer bien nuestro trabajo.
Calcular lo que me bonificoLa plantilla media del año pasado, que es con la que calcula FUNDAE. Solo cuentan las que cotizan en régimen general: los autónomos y los socios en autónomos no generan crédito de formación.
Los salarios brutos de toda la plantilla. A ojo vale; lo afinamos luego.
Sin compromiso. Te decimos también si te compensa.
Importa muchísimo a quién eliges. Hemos oído esto demasiadas veces:
Por eso nuestra obsesión es la contraria: hacerlo fácil.
Procedimientos definidos, plazos definidos y saber qué información necesitamos. Te acompañamos todo el proceso y hablamos contigo de tú a tú, sin veinte tecnicismos cuando se puede explicar en dos frases.
Nuestro trabajo no es demostrarte cuánto sabemos de FUNDAE. Es conseguir que tú no tengas que saberlo.
Si llevas años en esto puede que lo conozcas por ese nombre. FUNDAE es lo mismo: cambió de nombre, pero el crédito de formación, los plazos y la forma de comunicar los cursos funcionan igual. Si buscas «tripartita», estás en el sitio correcto.
Empresas y entidades que ya trabajan con nosotros
Mucha gente que llega buscando gestión acaba queriendo que la formación también la pongamos nosotros.
Formación a medidaEsta página es para empresas que forman a su equipo. Si tú impartes, es la otra.
Para entidades que impartenDepende de tu plantilla y de cuánto bonifiques: calcúlalo aquí.
Depende de lo que cotizasteis por formación profesional el año anterior y de vuestra plantilla media. Con esos dos datos sale en un minuto, y la calculadora de aquí al lado te da la estimación sin que tengas que escribirnos.
Por norma general se pierde al acabar el año. Pero hay una excepción importante: las empresas de menos de 50 trabajadores pueden reservarlo, y entonces lo conservan para usarlo en los dos ejercicios siguientes.
Hay una fecha que no se puede pasar: la reserva se solicita antes del 30 de junio de cada año. Si llega julio y no se ha pedido, ese crédito se pierde.
Merece la pena incluso si este año no vas a formar a nadie: al siguiente llegarás con el crédito acumulado y podrás hacer bastante más de lo que te tocaría. Si no sabes si tu empresa puede, dínoslo y lo miramos contigo.
La formación se paga y luego se descuenta de los seguros sociales, así que sí hay un adelanto, pero vuelve. Te decimos en qué boletín lo vas a ver descontado antes de empezar.
Mandarnos quién participa y firmar un par de documentos. El resto —comunicaciones, plazos, documentación y cierre— lo hacemos nosotros y te avisamos si en algún momento hace falta algo tuyo.
Respondemos nosotros, con el expediente montado desde el primer día. Ese es buena parte de lo que estás pagando: no el trámite del día a día, sino que el día que alguien pregunte haya respuesta.
No todo vale, y ahí es donde más se falla por desconocimiento. Antes de montar nada te decimos si ese curso concreto entra o no, y si no entra, qué alternativa sí.
No. Si ya tienes a alguien, se queda.
Depende de las horas, de la modalidad y de cuánta gente lo termina, y nunca más del crédito que te quede. Te lo calculamos antes de que decidas.
Solo cuentan los que llegan al mínimo de asistencia, así que el control durante el curso es parte del trabajo.
Sí, en toda España. La gestión es a distancia y la formación puede ser presencial, en aula virtual o teleformación.
Cuéntanos qué haces, qué formación quieres gestionar o qué estás vendiendo ahora mismo.
Lo primero que haremos será valorar si FUNDAE encaja contigo y si nuestra forma de trabajar también. Y si encaja, hablamos.