No construyas solo el resultado. Construye una vida que
«Conseguir lo que quieres importa. Disfrutar de quién eres mientras lo consigues, también.»
De pequeña jugaba a ser empresaria.
Me ponía una falda de mi madre, cogía un teléfono imaginario y hablaba de negocios, acuerdos y…
millones de pesetas.
Lo recuerdo como si fuera ayer.
Mi concepto de empresaria de éxito era bastante sencillo:
ganar mucho dinero.
Hace 16 años monté mi empresa y durante mucho tiempo también miré hacia ahí.
Facturación.
Crecimiento.
Resultados.
Hasta que algo cambió.
Hoy muchas mañanas pienso:
“Qué suerte tengo de dedicarme a esto.”
Y cuando un cliente me dice:
—Andrea, se nota muchísimo que te gusta lo que haces.
pienso que quizá el éxito que imaginaba de pequeña no estaba exactamente donde yo creía.
A ver...sigo queriendo ganar dinero.
Esto es una empresa, no un retiro espiritual...
Pero ahora mi foco está también en hacer algo que me importe y hacerlo cada vez mejor.
Y eso último obliga a aceptar algo:
No lo sé todo.
Me equivoco.
A veces alguien ve mi negocio de una forma que yo no había visto.
Y aunque mi primera reacción pueda ser:
"¿Qué me vas a contar tú de mi empresa?"
he aprendido a escuchar.
Porque quizá no conoce mi negocio.
Pero sí sabe cómo lo percibe desde fuera.
Y eso también es información.
Creo que cuando encuentras algo que de verdad te importa ocurre algo bonito:
quieres seguir aprendiendo para estar a la altura de aquello que has elegido construir.
Por eso sigo formándome, escuchando, equivocándome y corrigiendo.
No porque crea que algún día lo sabré todo.
Precisamente porque ya sé que eso no ocurrirá.
Estos los mando por correo antes que a ningún sitio. Apúntate y te llegan a ti.
