Mentalidad · 20 de agosto de 2026

Que sea difícil no significa que te hayas equivocado

«Ostras. Soy responsable de esta vida.»

Andrea Corbalán

Hoy Martín cumple 9 añazos.

El 20 de agosto de 2017, sobre la una de la madrugada, acababa de dar a luz.

Recuerdo estar en la habitación del hospital.
Él dormía tranquilamente a mi lado.

Yo debería haber hecho lo mismo.

Pero no pude pegar ojo.

Me invadió una sensación que no esperaba:

miedo.

Mientras estaba dentro de mí parecía que todo estaba controlado.
Ahora había una personita ahí fuera y pensé:

"Ostras. Soy responsable de esta vida."

Nueve años después puedo decir que ser madre ha sido una de las experiencias más bonitas de mi vida.
Y también de las más difíciles.

Tanto que durante mucho tiempo, cuando me preguntaban:

—¿Volverías a tener hijos?

Pensaba:

"Uf… si llego a saber todo esto..."

Hoy mi respuesta es diferente.
Sí. Volvería.

Porque he entendido algo.

Que un camino sea difícil no significa que hayas elegido el camino equivocado.

A veces significa que necesitas más herramientas para recorrerlo.
Me ha pasado siendo madre.

Y me pasa como empresaria.

Cuando no sé gestionar algo, puedo quejarme, frustrarme y pensar que todo sería más fácil si no tuviera que enfrentarme a ello.

O preguntarme:
¿Qué necesito aprender para hacerlo mejor y disfrutar más del camino?

Ahí es donde para mí cobra sentido la formación.
No elimina las dificultades.

Te da herramientas para atravesarlas de otra manera.

Para liderar mejor.

Negociar mejor.

Comunicar mejor.

Utilizar la IA.

O afrontar el siguiente desafío que aparezca.

Porque crecer no consiste en conseguir que todo sea fácil.
Consiste en estar cada vez más preparado para lo difícil.

Feliz cumpleaños, mi peque.
Y gracias por estos nueve años enseñándome tanto.

Estos los mando por correo antes que a ningún sitio. Apúntate y te llegan a ti.

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