Si tienes que hacerlo, elige tú cuándo
«Aplazar una decisión también es decidir. Solo que a veces pierdes el control del calendario»
«Aplazar una decisión también es decidir. Solo que a veces pierdes el control del calendario».
Hay una frase que escucho muchísimo.
—Andrea, ahora mismo no nos viene bien.
Y la entiendo.
Porque en una empresa siempre hay algo.
Un cliente.
Un pedido.
Un cierre.
Una urgencia.
Un problema que solucionar.
Pero imagina esta situación.
Llevas meses aplazando una obligación formativa.
Y mañana recibes un requerimiento de la Inspección de Trabajo.
Te piden acreditar determinadas medidas o subsanar un incumplimiento en el plazo que te indiquen.
Y entonces…
De repente sí tienes tiempo.
O, mejor dicho, tienes que encontrarlo.
Pero ya no decides tú cuándo te viene bien.
Ahora tienes un plazo marcado por un tercero.
Y quizá coincide con tu peor semana.
Con una campaña comercial.
Con vacaciones.
Con el cierre del año.
Y lo que podrías haber organizado tranquilamente se convierte en otra urgencia.
Porque cumplir una obligación puede tener un coste. Pero improvisar su cumplimiento también.
Horas.
Organización.
Interrupciones.
Y más presión para tu equipo.
Por eso siempre digo lo mismo:
Si tienes que hacerlo, elige tú el momento y la manera más sencilla de organizarlo.
Si tuvieras hoy una inspección, ¿Estarías al día con todo?
Si tienes dudas puedes revisarlo aquí:
QUIERO REVISAR LAS OBLIGACIONES DE MI EMPRESA
Un abrazo,
Andrea
PD: No todas las inspecciones terminan en sanción, ni todos los requerimientos tienen el mismo plazo.
Pero hay algo que sí puedes evitar:
Que una obligación que conocías termine convirtiéndose en una urgencia que no elegiste.
Estos los mando por correo antes que a ningún sitio. Apúntate y te llegan a ti.
