Talento · 29 de octubre de 2026

No todos tenemos la misma lógica

«Que tú no veas el daño no significa que la otra persona no lo esté sufriendo»

Andrea Corbalán

«Que tú no veas el daño no significa que la otra persona no lo esté sufriendo».

Seguro que alguna vez has escuchado esta frase:
—¡Madre mía, qué sensible eres! ¡Si era una broma!

Y puede que quien hizo el comentario realmente pensara que no tenía importancia.

Pero hay algo que a veces olvidamos.
No todos tenemos la misma historia, los mismos límites ni la misma forma de sentir las cosas.

Y ahora, además, convivimos distintas generaciones en las empresas.

Personas que han crecido con valores, costumbres y maneras de relacionarse diferentes.

Lo que para alguien es una broma de toda la vida, para otro puede ser una falta de respeto.

Y aquí empieza el problema.

Porque esa persona quizá no se queje.
Quizá simplemente se calle.

Se aleje.

Pierda las ganas.

O empiece a vivir su trabajo como un lugar donde no se siente bien.

Y eso, además de afectar a las personas, puede terminar afectando al clima laboral y a los resultados.

Por eso creo que las empresas tienen una responsabilidad preciosa.
Conseguir que las personas puedan trabajar sintiéndose respetadas y seguras.

Y no podemos dejarlo únicamente al criterio individual de cada trabajador.

Necesitamos reglas, información y herramientas compartidas.

De ahí la importancia de revisar las obligaciones relacionadas con la prevención del acoso, la igualdad y la no discriminación.

Si quieres identificar y gestionar la formación que corresponda a tu empresa, sin complicaciones innecesarias, es aquí
QUIERO REVISAR MIS OBLIGACIONES FORMATIVAS

Un abrazo,
Andrea

PD: Que nadie se haya quejado no significa necesariamente que nadie esté sufriendo.
A veces cuidar a las personas empieza por aprender a ver lo que antes no veíamos.

Estos los mando por correo antes que a ningún sitio. Apúntate y te llegan a ti.

Todos los principios