Tus excusas no son mejores que las de tu equipo
«Lo curioso de las excusas es que las nuestras siempre parecen razones. Las de los demás, problemas.»
«Lo curioso de las excusas es que las nuestras siempre parecen razones. Las de los demás, problemas».
—Es que tengo mucho trabajo.
—Es que ahora no me viene bien.
—Es que tengo cosas más importantes.
Imagínate que mañana alguien de tu equipo te responde así cuando le pides algo.
¿Qué pensarías?
Probablemente algo como:
«Ya estamos con los es que…»
Pues resulta que muchas veces utilizamos exactamente las mismas frases cuando nos toca cumplir una obligación.
Por ejemplo, una formación obligatoria.
Que si ahora no es buen momento.
Que si tenemos mucho trabajo.
Que si vaya rollo de normativa.
Y puede que tengas razón.
Pero hay un pequeño detalle.
Tu equipo también tiene trabajo, prioridades y problemas.
Y, aun así, esperas que cumpla.
Entonces, ¿qué ocurre cuando quien tiene que cumplir eres tú?
Porque el liderazgo no se demuestra solamente cuando damos instrucciones.
También cuando nos toca hacer algo que no nos apetece.
Y aquí viene otra cuestión.
Si tienes que organizar una formación obligatoria, ¿por qué complicársela innecesariamente a tu gente?
No es lo mismo planificar una formación sencilla, ajustada a lo necesario y compatible con el trabajo que improvisar un curso interminable en el peor momento.
Tu equipo también observa cómo gestionas sus obligaciones.
Si no sabes que obligaciones tienes o quieres revisar si estás al día es aquí
QUIERO REVISAR MIS OBLIGACIONES FORMATIVAS
Un abrazo,
Andrea
PD: La próxima vez que escuches un «es que…», recuerda que probablemente tú también tienes unos cuantos.
El ejemplo empieza por nosotros.
Esto lo trabajamos también en clase. Cursos de liderazgo y equipos.
Estos los mando por correo antes que a ningún sitio. Apúntate y te llegan a ti.
