Liderazgo · 17 de septiembre de 2026

El cargo te lo dan. El liderazgo te lo ganas

«Cambiar el nombre de tu puesto no instala automáticamente las habilidades que necesitas para desempeñarlo.»

Andrea Corbalán

Hay algo curioso que hacemos en las empresas.
Tenemos una persona técnicamente muy buena.

Responsable.

Cumplidora.

Conoce perfectamente el trabajo.

Y un día le decimos:

—Enhorabuena. A partir de ahora vas a dirigir el equipo.

Y parece que con el nuevo cargo viene incluida una descarga automática:

LIDERAZGO 5.0 — instalación completada.

Pues no.

Ahora esa persona necesita hacer algo completamente diferente.
Antes tenía que conseguir hacer muy bien su trabajo.

Ahora tiene que conseguir que otras personas hagan mejor el suyo.

Y eso requiere otras herramientas.

Delegar.

Dar feedback.

Mantener conversaciones difíciles.

Gestionar conflictos.

Motivar personas diferentes.

Poner límites.

Desarrollar autonomía.

Tomar decisiones.

Y, sobre todo, pasar del:

“¿Qué tengo que conseguir yo?”

al:

“¿Qué tenemos que conseguir nosotros?”

Para mí, ahí empieza realmente el liderazgo.
Porque poner Responsable de equipo en LinkedIn es fácil.

Conseguir que las personas crezcan contigo es bastante más complicado.

Y tampoco pasa nada por reconocer:
“No sé hacer esto todavía.”

Eso no te convierte en peor líder.

Probablemente sea uno de los primeros síntomas de que puedes convertirte en uno bueno.

Porque un líder también necesita formarse.
Pedir ayuda.

Probar.

Equivocarse.

Corregir.

Y seguir aprendiendo.

Exactamente igual que le exige a su equipo.

Esto lo trabajamos también en clase. Cursos de liderazgo y equipos.

Estos los mando por correo antes que a ningún sitio. Apúntate y te llegan a ti.

Todos los principios