La misma situación no significa lo mismo para todos
«Tus miedos, tus prioridades y tus motivaciones son tuyos. No los conviertas automáticamente en los de los demás.»
Hace una semana Hugo y yo nos fuimos cuatro días de viaje.
Al dejar a los niños con mis padres empezó el drama:
—Mami, ¿y si te pasa algo?
—¿Y si el avión…?
—¿Y si no vuelves?
Y yo pensaba:
¿Pero qué os pasa?
Se quedan con mis padres muchísimos viernes. Incluso nos fuimos nueve días a Rumanía y no recuerdo semejante despedida.
Para mí era lo mismo de siempre, pero cuatro noches.
Y ahí estaba mi error.
Para mí.
Quizá para Martín no significaba “me quedo con los abuelos”.
Significaba “mi madre va a coger un avión y puede pasarle algo”.
Quizá había escuchado alguna noticia.
Quizá veníamos de pasar muchos días juntos.
O simplemente ahora tiene miedos que hace dos años no tenía.
Misma situación. Distintos filtros.
Y liderando hacemos exactamente lo mismo.
—No entiendo por qué les preocupa este cambio.
—Mi equipo necesita más reconocimiento.
—La gente no quiere asumir responsabilidades.
¿Seguro?
Quizá tú estás interpretando su comportamiento desde tus miedos, experiencias y motivaciones, no desde los suyos.
Lo que para ti es una oportunidad, para alguien puede ser incertidumbre.
Lo que para ti es reconocimiento, quizá para otro no tiene ningún valor.
Por eso liderar no consiste en preguntarte:
“¿Qué necesitaría yo si estuviera en su lugar?”
Sino:
“¿Cómo está viviendo esta persona la situación y qué necesita ella?”
Y eso requiere preguntar, escuchar y aprender a tener mejores conversaciones.
Porque un buen líder no adivina a su equipo.
Aprende a conocerlo.
Y precisamente eso también se entrena.
Esto lo trabajamos también en clase. Cursos de liderazgo y equipos.
Estos los mando por correo antes que a ningún sitio. Apúntate y te llegan a ti.
