Talento · 1 de octubre de 2026

El día que dejas de aprender empiezas a quedarte atrás

«El conocimiento que contrataste hace años no se actualiza solo.»

Andrea Corbalán

Ayer hablando con un amigo salió el tema de la formación.
Y me dijo:

—Yo, si alguien quiere formarse, perfecto. Que se forme por su cuenta.

Y pensé:

Tiene cierta lógica.

Si a mí me interesa aprender fotografía, japonés o hacer cupcakes maravillosos, probablemente sea cosa mía.
Pero…

¿Y si hablamos de las habilidades que necesito para hacer mejor mi trabajo?

Ahí creo que cambia la cosa.

Imagina que incorporas hoy a una persona porque tiene unos conocimientos determinados.

Pasan los años.
Hoy en día ya no tantos, más bien meses...

Cambian las herramientas.
Aparece la inteligencia artificial.

Cambian los clientes.

Cambian las formas de comprar.

Cambian las técnicas de negociación.

Cambia la manera de dirigir equipos.

Y esa persona continúa trabajando exactamente con los conocimientos con los que entró.
La pregunta no es si sigue siendo buena.

La pregunta es:

¿Sigue estando igual de preparada para competir?

Porque somos tremendamente proactivos actualizando otras cosas.
Compramos un software porque aumentará la productividad.

Cambiamos una máquina porque produce más.

Invertimos en marketing porque queremos vender más.

Pero con nuestro principal recurso a veces esperamos:
“Si quiere actualizarse, ya se formará.”

Y ahí creo que la empresa también tiene responsabilidad.
No se trata de ofrecer formación porque quede bonito en Recursos Humanos.

Se trata de preguntarte:
¿Qué necesita saber hacer mejor mi gente para que mi empresa funcione mejor?

Negociar sin regalar margen.
Liderar equipos.

Resolver conflictos.

Utilizar IA.

Atender mejor a un cliente.

Vender.

Porque la diferencia entre dos empresas no está únicamente en sus productos, su tecnología o su tamaño.
También está en lo preparadas que están las personas que toman cientos de pequeñas decisiones cada día.

Por eso cuando diseñamos un plan de formación no me gusta empezar preguntando:
“¿Qué cursos queréis hacer?”

Prefiero empezar por:

“¿Qué necesitáis que vuestra gente haga mejor?”

A partir de ahí hablamos.

Estos los mando por correo antes que a ningún sitio. Apúntate y te llegan a ti.

Todos los principios