Ventas · 31 de agosto de 2026

El día que te confías, vuelves a empezar

«Esta reunión me la conozco.»

Andrea Corbalán

Ayer celebramos el cumpleaños de una amiga haciendo algo que me encanta: una experiencia.

Travesía Alicante–Tabarca–Alicante en moto de agua.
Mi primera vez.

Y brutal.

Éramos cinco motos y dos monitores.
Una delante marcando el camino y otro detrás cerrando el grupo.

Mientras yo iba bastante pendiente de las olas, el acelerador y de no acabar nadando hasta Tabarca, veía a la monitora manejar la moto con una facilidad increíble.

Se movía.

Cambiaba el peso.

De pie a un lado.

Iba relajadísima.

Competencia inconsciente.
Justo de lo que hablábamos el otro día.

Hasta que se giró un momento.

Llegó una ola.

La moto se levantó y casi acaba en el agua.

No pasó nada.

Pero inmediatamente cambió su actitud.

Más atención.

Y pensé:
Qué fácil es que la experiencia termine convirtiéndose en exceso de confianza.

También nos pasa trabajando.
"Esta reunión me la conozco."

Y dejamos de prepararla.

"Llevo vendiendo 20 años."
Y dejamos de escuchar.

"Siempre hemos dirigido así."
Y no vemos que nuestro equipo ha cambiado.

"Esto ya lo sé."
Y dejamos de aprender.

Hasta que llega nuestra ola.
Un competidor.

Una nueva tecnología.

Un cliente diferente.

La IA.

Un cambio generacional.

Y descubrimos que dominar algo ayer no garantiza dominarlo mañana.

Por eso creo que las cuatro fases del aprendizaje no son una escalera que terminas.
Son un ciclo.

Aprendes.

Practicas.

Dominas.

El entorno cambia.

Y vuelves a aprender.

Eso no significa retroceder.

Significa evolucionar.

Esto lo trabajamos también en clase. Cursos de venta y negociación.

Estos los mando por correo antes que a ningún sitio. Apúntate y te llegan a ti.

Todos los principios