Lo de siempre no significa que sea lo mejor
«Hoy voy a discriminar.»
Hay una pregunta que de vez en cuando aparece en casa:
—¿Y por qué esto lo tengo que hacer yo?
Y reconozco que alguna vez he estado a punto de responder:
—Porque siempre lo has hecho tú.
Porque "siempre lo hemos hecho así" probablemente sea una de las frases más peligrosas que existen.
En casa.
Y en las empresas.
Hay cosas que un día se repartieron de determinada manera y nunca volvimos a cuestionarlas.
Quién organiza.
Quién decide.
Quién cuida.
Quién renuncia.
Quién tiene más disponibilidad.
Quién asume determinadas responsabilidades.
Y en las empresas ocurre exactamente igual.
Hace poco, hablando sobre igualdad, alguien me decía:
—Andrea, pero nosotros no discriminamos a nadie.
Y seguramente sea cierto.
Porque la mayoría de las desigualdades no aparecen porque alguien se levante una mañana pensando:
"Hoy voy a discriminar."
Aparecen en pequeñas decisiones que hacemos casi en automático.
A quién proponemos para un ascenso.
A quién ofrecemos determinada responsabilidad.
Quién suele pedir una reducción de jornada.
Quién acaba organizando determinadas tareas.
O cómo reaccionamos ante exactamente el mismo comportamiento dependiendo de quién lo tenga.
Y aquí está precisamente el valor de tener criterios comunes.
Porque cuando cada uno decide únicamente según su experiencia, educación o generación, podemos llegar a conclusiones muy diferentes sin que nadie tenga necesariamente mala intención.
Por eso existen determinadas obligaciones en materia de igualdad.
¿Nos pueden parecer más o menos necesarias?
Por supuesto.
Pero...
Es lo que hay.
Y ni tu ni yo podemos cambiarlo.
Si tu empresa tiene determinadas obligaciones en materia de igualdad, hay que cumplirlas.
Así que podemos quejarnos…
o podemos aprovechar para revisar comportamientos que quizá llevamos años haciendo simplemente porque "siempre se han hecho así".
Además, cumplir transmite coherencia.
Porque si queremos equipos responsables, nosotros también tenemos que ser responsables con las obligaciones que afectan a nuestra empresa.
Y, sobre todo, podemos elegir el momento.
No esperar a que una urgencia, una inspección o cualquier otra circunstancia lo elija por nosotros.
Porque Murphy tiene una habilidad especial para aparecer cuando la agenda está hasta arriba.
Quizá igualdad no consiste en tratar a todo el mundo exactamente igual. Quizá empieza por preguntarnos si estamos dando a todos las mismas oportunidades.
Esto lo trabajamos también en clase. Cursos de liderazgo y equipos.
Estos los mando por correo antes que a ningún sitio. Apúntate y te llegan a ti.
