No hace falta que te guste para cumplirlo
Cuando era pequeña había una frase que me desesperaba.
Estoy convencida de que a ti también te la dijeron alguna vez.
—¿Por qué tengo que hacer esto?
Y la respuesta era casi siempre la misma.
—Porque sí.
Reconozco que nunca me convenció demasiado.
Con los años descubrí que muchas de aquellas normas tenían un sentido.
Y otras... sinceramente, sigo sin compartirlas.
Pero también entendí algo importante.
Que una norma no me guste no hace que deje de existir.
En las empresas ocurre exactamente lo mismo.
Hay responsables que, cuando hablamos de formación obligatoria, me dicen:
—Andrea, es que esto es un rollo.
—Es que nos quita tiempo.
—Es que bastante trabajo tenemos ya.
Y lo entiendo.
De verdad que lo entiendo.
Porque el día a día ya va suficientemente cargado como para añadir más obligaciones.
Pero también les hago una pregunta.
¿Qué prefieres?
¿Elegir tú cuándo hacerlo?
¿O esperar al último momento y que sea la urgencia quien decida por ti?
Porque la realidad es que estas formaciones hay que hacerlas.
¿Las conoces todas?
Igualdad.
Prevención del acoso.
Sensibilización LGTBI.
Desconexión digital.
Y ahora también la alfabetización en Inteligencia Artificial.
La cuestión no es si nos gustan más o menos.
La cuestión es cómo queremos organizarlas.
Hay empresas que esperan hasta que no les queda más remedio.
Y entonces aparecen las prisas.
Las interrupciones.
Los cambios de agenda.
La sensación de que todo llega en el peor momento.
Y hay otras que deciden anticiparse.
Reservan un espacio.
Lo planifican.
Lo hacen con tranquilidad.
Y siguen con su actividad prácticamente sin notarlo.
No podemos elegir todas las normas.
Pero sí podemos elegir cómo convivir con ellas.
Y muchas veces esa pequeña diferencia marca toda la experiencia.
¿Estás esperando al momento perfecto... o prefieres decidir tú cuándo hacerlo antes de que el calendario decida por ti?
Esto lo trabajamos también en clase. Cursos de liderazgo y equipos.
Estos los mando por correo antes que a ningún sitio. Apúntate y te llegan a ti.
