Mentalidad · 21 de septiembre de 2026

Saber más sobre algo no significa verlo mejor

«A veces quien menos sabe de tu negocio puede enseñarte algo que tú ya no eres capaz de ver.»

Andrea Corbalán

Reconozco que alguna vez he pensado:
“¿Pero qué me vas a contar tú de mi empresa?”

16 años trabajando en ella.

Miles de horas.

Clientes.

Errores.

Aciertos.

Formaciones.

Problemas que me he comido con patatas.

Y viene alguien de fuera y te dice:
—Andrea, yo esto lo veo así.

Mi primera reacción podría ser y ha sido:

“Ya… porque no tienes ni idea de todo lo que hay detrás.”

Y probablemente sea verdad.

Pero con los años he entendido algo.
Esa persona quizá no sabe más que yo sobre mi negocio.

Pero sabe perfectamente cómo lo está viendo ella.

Y resulta que nuestros clientes tampoco llevan 16 años trabajando en R&A.

Nuestros trabajadores no tienen toda la información que tenemos nosotros.

Y las personas a las que queremos vender tampoco conocen nuestros productos como nosotros.

Por eso escuchar a alguien que sabe menos puede ser tremendamente valioso.
Porque nosotros vemos desde el conocimiento.

Pero también desde la costumbre.

Desde nuestras experiencias.

Y desde nuestros propios filtros.

Ahí está también una de las cosas que más valoro de formarme.
Un buen formador no tiene que venir a demostrarme que sabe más de mi empresa que yo.

Tiene que aportarme preguntas, experiencias, herramientas y perspectivas que yo todavía no tengo.
Después decidiré qué me sirve.

Qué adapto.

Y qué descarto.

Porque aprender no consiste en darle la razón a todo el mundo.
Consiste en tener la humildad suficiente para pensar:

“¿Y si aquí hay algo que todavía no estoy viendo?”

Estos los mando por correo antes que a ningún sitio. Apúntate y te llegan a ti.

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