La necesidad huele
«Cuanto más necesitas cerrar una venta, más fácil es que acabes negociando peor.»
Hay algo que un cliente puede detectar sin que se lo digas:
que necesitas venderle.
Se nota.
En el quinto WhatsApp.
En el: "¿Has podido revisar la propuesta?"
En justificar el precio antes de que te lo cuestionen.
En ofrecer un descuento que nadie te ha pedido.
Y en ese maravilloso:
“Bueno… podemos verlo.”
Nos pasa a todos.
Cuando una operación nos importa demasiado, aparece el miedo a perderla.
Y entonces empezamos a negociar desde la necesidad.
El problema es que la necesidad huele.
Y cuando la otra parte la percibe, nuestra posición negociadora cambia.
Por eso vender mejor no consiste en aprender cuatro frases para cerrar clientes.
Consiste en tener herramientas.
Saber preguntar.
Detectar criterios de decisión.
Trabajar alternativas.
Entender cuándo insistir y cuándo retirarte.
Y llegar a una negociación sabiendo qué puedes mover y qué no.
Porque cuando tienes alternativas puedes elegir.
Cuando no las tienes, empiezas a aceptar.
Y esa diferencia puede valer muchísimo dinero.
Esto lo trabajamos también en clase. Cursos de venta y negociación.
Estos los mando por correo antes que a ningún sitio. Apúntate y te llegan a ti.
