El que hace, se equivoca
«La única forma de no equivocarte nunca es no hacer nada. Pero repetir siempre los mismos errores también tiene un precio.»
El otro día Emma decidió que ya era suficientemente mayor para servirse agua sola.
Cogió su escaloncito.
Se subió.
Llenó un vaso de cristal.
Y volvió orgullosísima hacia la mesa.
Hasta que…
¡CRASH!
Vaso al suelo.
Y Emma llorando.
—Es que soy muy torpe… Siempre se me cae todo…
Y pensé:
Cuidado.
No quería que aprendiera que equivocarse significa que no es capaz.
Así que le dije:
—Cariño, no pasa nada. La próxima vez lo coges con las dos manos.
Porque hay una verdad bastante sencilla:
El que hace cosas, rompe vasos.
Y en ventas pasa exactamente igual.
Quien negocia puede perder una operación.
Quien vende puede ceder demasiado margen.
Quien propone puede recibir un NO.
Equivocarse es parte del aprendizaje. Repetir los mismos errores indefinidamente, no debería serlo.
Y aquí viene la pregunta incómoda:
¿Cuánto le está costando a tu empresa que tu equipo siga negociando sin determinadas herramientas?
Ventas que no se cierran.
Descuentos innecesarios.
Acuerdos que facturan mucho, pero dejan poco beneficio.
Porque vender más no siempre significa ganar más.
Esto lo trabajamos también en clase. Cursos de venta y negociación.
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